Arcángel Jofiel

Arcángel Jofiel

 

Es el Arcángel que rige la Inteligencia Cósmica y la irradia hacia nosotros.

Su color es el oro – dorado y nos ayuda a potenciar nuestra intuición para aprender a guiarnos sabiamente hacia las mejores decisiones y lecciones que nos presenta en la vida.

Nos ayuda a despertar el “saber profundo” que se encuentra dentro de nosotros.

Este Arcángel de Luz Dorada, es un Arcángel de Inteligencia Divina. Se parece mucho a un ingeniero de planeación. Él coordina las fuerzas universales y las envía al centro corazón de las personas para que puedan escuchar la voz de sus almas.

 

Es un especialista en crear puentes de conexión entre la mente y el alma. Su función es que la claridad de una intuición sea tan intensa y fuerte que obligue a obedecer a la mente, porque "se siente" que tal decisión es la correcta.

 

El Arcángel Jofiel le habla al corazón y espera a que esa conversación dé el fruto que debe dar, que el corazón sea escuchado. Este Arcángel es un maestro de la anticipación, como un ingeniero visionario nos ayuda a determinar que camino futuro, dentro de todos los posibles caminos, es el mejor.

 

Por lo tanto este Arcángel puede guiar a una persona hacia su mejor destino, donde se aplicará toda la eficiencia universal en la toma de decisiones para que esta sea la mejor.

 

Se abrirán con este Arcángel parte de los archivos de memorias si se deban revisar, Jofiel es uno de los Arcángeles a través de los cuales se puede entrar al Plan o Diseño Divino del Alma, esto significa que es uno de los Arcángeles que puede revelarnos por qué nos pasa lo que nos pasa. Si Jofiel nos guía es muy posible que encontremos EL PROPÓSITO de nuestra vida.

Es muy importante encontrar cuál es el propósito de la experiencia, porque encontrándolo, el alma puede cerrar ese ciclo  verdaderamente, la persona se sana y libera, porque todo ha encajado en su lugar y se produce un entendimiento muy hondo, que era lo que el espíritu buscaba.

Al entender el Diseño Divino se produce un descanso del alma, y esto puede entenderse con el siguiente ejemplo: supongamos que tenemos que un hermoso rompecabezas que hemos estado armando por muchos años, trabajo y esfuerzo, ha sido una experiencia gratificante, porque ese rompecabezas nos mostrará nada mas y nada menos que nuestro verdadero rostro, un rostro que jamás hemos visto en ningún espejo, nuestra verdadera faz, la cara de nuestra esencia más sagrada que solo ha visto Dios. Afanosos y entusiasmados quedan unas pocas piezas por colocar y podremos ver nuestro verdadero rostro. Pero por más que acomodamos las piezas que nos quedan no podemos ver como encajan, ¡no coinciden!, están ahi, podemos verlas, tocarlas, ...vivirlas, pero no podemos entender cómo encastran unas con otras. Figúrate el alivio inmenso que siente el alma cuando de pronto las mira y comienza a entender por que están allí, como están conectadas unas  a otras, y porqué cada pieza (experiencia) es tan preciada y justa. Las doloras encajan con las de sabiduría, y las felices y alegres encajan con las de agradecimiento y así todo va tomando forma y UNA RAZÓN  de porqué esta allí. Ninguna pieza falta, ni sobra. Todo esta en su justo lugar y vamos entendiendo, y se siente maravilloso.

Llega el momento y todas las piezas en su lugar han formado un rostro hermoso, el más grandioso rostro que jamás hemos visto, y allí la tarea esta concluida, podemos vernos, podemos conocernos, EL ALMA SE HA VISTO A SI MISMA. Esta aliviada, ha cerrado el juego porque el rompecabezas esta completo.

Finalmente, podemos decir que es el Arcángel encargado de agudizar y reconectar la intuición a un nivel muy muy profundo  para que actúe como un mapa guía en nuestra vida.

Para invocarlo decimos:

“Amado Arcángel Jofiel, que tu rayo oro- dorado ingrese en mi mente y mi corazón y así sabré que hacer y cuando hacerlo”.   

“Irradia mi mente, para que mis ideas sean divinas y me conduzcan a la plenitud total y absoluta”.