20 de Feb. / 2018 Cómo crear una Cúpula de Luz para los niños

Cómo crear una Cúpula de Luz para los niños

Los niños estelares son almas exquisitas que están llegando a la Tierra para compartir su conocimiento, su visión interna y su inteligencia cósmica en el salto cuántico planetario que estamos experimentando. Como todos, reciben al entrar en el mundo las programaciones que pertencen a la materia, entre ellos el Velo del Olvido (en mucho menor medida) pero que deberán recibir para poder vivir la vida humana. 

Pero es posible que sufran periodos de desconexión consigo mismos y el conocimiento de sus almas, sintiendose deprimidos, enojados, o en una profunda sensación de soledad.

Esta técnica esta diseñada para meditar junto a ellos y compartir un precioso momento de Luz.

Recuerden que ningún ejercicio es inflexible, sino que puede ser cambiado y adaptado a lo que sus almas necesiten.

Cómo en otros artículos en esta página mencionados, están llegando almas de una frecuencia especialmente alta a nuestro planeta. Almas exquisitas, que traen consigo información necesaria para este tiempo y este momento planetario.

Estas almas llegan en muchos casos, por primera vez a nuestro mundo y atraviesan por muchos desafíos y pruebas internas, en su intento por adaptarse a la energía y estado de conciencia reinantes, los cuales puede sentirse como una montaña rusa, agobiante y extraña.

Para asistir a los niños que se encuentren en este estado de desorientación, desconcierto, tristeza y presenten cualidades diferentes, como un alto nivel de comprensión, amor y sabiduría, capacidad de visión espiritual, visión futura, capacidad de una natural conexión divina, llega esta herramienta: La Cúpula Lumínica.

Uno de los mayores desafíos que estos niños estelares presentan es la sensación de no pertenecer a este mundo, de rechazarlo, de no aceptar la realidad diaria, por su intensidad demasiado extrema para sus campos áuricos. Por tanto suelen buscar evadirse de la realidad a través de todos los medios que tengan al alcance para "aliviar" la sensación de estar bajo una enorme presión de densidad. Fantaseando, evadiéndose, metiéndose en su habitación muchas horas, donde pueden estar en su propio mundo personal, presentando bloqueos internos que se manifestarán en su conducta. Y cuando crecen y son mayores pueden llegar a buscar drogas y actividades evasivas para soportar la sensación de vacío interno si no han encontrado el camino hacia si mismos.

Y todo esto señala que cada día estarán más y más DESARRAIGADOS de sí mismos. Retirarán su energía de esta realidad, por lo tanto deberemos ayudarlos en fortalecer su energía personal y empoderamiento.

Todos los niños estelares, cristal, arco iris, solares o índigo deben estar fuertemente sostenidos por la base energética de Luz que se crea a partir de todos sus meridianos, como una gran cúpula de luz, que los ayudará a unirse a la conciencia de Gaia, anclándolos.

Es muy importante reforzar esta cúpula y base energética cada 6 meses como máximo para que el niño/a se pueda centrar, estabilizar y equilibrar su energía en forma permanente y cotidiana.

 

Procedimiento:

Todos los días, por períodos cíclicos de 3, 7, o 9 días (elegiremos como padres el periodo, según la situación del niño) realizaremos el siguiente ejercicio de reconexión.

Pediremos a los Guías Espirituales del niño, a sus Maestros de Luz y a su Ángel o Ángeles Protectores lleguen para acompañarnos.

Juntos, el niño/a y sus padres, terapeutas o tutores, realizarán una hermosa conexión y meditación juntos.

Cuando ya estén en la misma sintonía luminosa, sintiendo una profunda conexión, sentados frente a frente, tomarán las manos del niño/a y sostendrán su mirada con amor y cariño. Le diremos "Entiendo cómo te sientes pero estás seguro/a aquí y en todas partes. Ten confianza en tus capacidades internas, traes las herramientas para la vida en la Tierra. Confío en ti. Siente mi amor y mi respeto por tu alma."

Junto al niño/a respiraremos juntos, sincronizando nuestras inhalaciones y exhalaciones, sonriendo desde el corazón.

En ese momento solicitaremos que se nos unan en nuestra meditación las presencias de la FAMILIA ESTELAR DEL NIÑO. Su Familia Estelar es su familia cósmica, almas con los que el niño/a comparte su Linaje Estelar, su línea espiritual principal, su misión, y el Propósito Mayor de su venida a la Tierra. Son un grupo de almas íntimamente afines, con las que ha compartido durante eones de tiempo.

 

 Se solicita al Ángel protector, que es uno de los tantos Ángeles que acompañan a esta alma de luz, que abra una conexión multidimensional completa, en conexión con el Eje Cuántico de Luz del niño, (esto significa todas las conciencias de Luz que él es) y genere, junto con el niño/a, todo el entramado lumínico de contacto directo con la Fuente de Luz, el Origen del Todo.

En otras palabras, se solicita a la Conciencia Angélica que acompaña el desarrollo del niño en la Tierra, lo una, lo equilibre con su Fuente de Luz personal y Cósmica

Quien lo ayude a hacerlo puede solicitar, junto con el niño:

“En el Nombre de la Presencia Divina solicitamos se manifieste la Luz Divina de conexión para esta alma que aquí está”

“Que se manifieste su Eje Cuántico de Luz, todas las Maestrías y Conciencias de Luz que él/ella es para que en esta alineación su conciencia sea iluminada por su Saber innato”

En ese momento descenderá una gran Luz sobre el niño/a, que sentirá que una inmensa columna radiante desciende sobre él. Sentirá que vuelve a ser él/ella mismo/a, mucho más centrado y estabilizado energéticamente.

Mientras esto ocurre, podemos ayudarlo guiándolo de la siguiente manera, pidiéndole que repita con fuerza y determinación:

“En el Nombre de mi Ser Superior y del Espíritu Divino que Yo Soy decreto y manifiesto que ACEPTO estar en la Tierra. Que mis meridianos de Luz se conecten con los más altos niveles de conciencia y con el centro de Luz Divino de la Madre Tierra.”

Lo ayudamos, mientras él/ella construye su estructura de anclaje, que será un proceso muy parecido a “tejer” líneas de Luz del cielo a la tierra y viceversa. Usando sus manos, irá canalizando la energía de arriba hacia abajo, (CIELO-TIERRA) y luego de abajo hacia arriba (TIERRA-CIELO), como "tejiendo" líneas de Luz que se hunden en la Tierra.

Finalmente decretamos:

“En el Nombre de Dios, decretamos que se nos revele todo lo que debemos saber sobre nosotros mismos, y sobre nuestro Propósito aquí en la Tierra, como familia, como Seres de Luz.”

Allí el niño debe solicitar “Ángel de Luz fusiónate en mi campo energético” 

 En ese momento el niño debe fusionarse con su Ángel asumiendo en sí mismo la conciencia angélica, en esta fusión radica una fuerza extrema, profunda y amorosa que impulsa el alma del niño hacia una paz y una determinación espiritual muy honda, lo despierta, lo carga de luz, lo conecta y le recuerda quien es, y lo mucho que está siendo sostenido por el amor universal.

Durante y luego de producirse la fusión, donde la conciencia angélica se une en uno solo con la conciencia del niño, se produce la re-conexión con la Fuente y con toda la Familia Estelar que se encuentre en estado espiritual, en los planos superiores de la Luz.

Allí, el niño se sentirá guiado, propenso a recibir Luz, es el momento de un “descanso espiritual”, en ese instante el niño aceptará su cuerpo y condición humana en caso de que lo hubiese rechazado y volverá a activar su energía vital.

Se solicitará a todo el gran equipo de Luz que acompaña a esa alma (Maestros Guías y Ángeles) se produzca su re-conexión a la red mundial estelar, y se conecte con su familia estelar encarnada en la tierra, sus “hermanas y hermanos” de frecuencia lumínica.

El niño se sentirá claro mentalmente, sostenido, abierto y receptivo a la Luz, con una profunda sensación de paz interior.