05 de Feb. / 2018 Creencias que nos limitan en nuestro contacto con nuestro ángel

Creencias que nos limitan en nuestro contacto con nuestro ángel

Existen en nuestras conciencias bloqueos autoimpuestos que nos llevan a perder el contacto con nuestro ángel y que nos impide un pleno intercambio de luz  con él:

  • Creer que si lo llamamos mucho el ángel se agota o se cansa de nosotros.

  • Creer que el ángel esta tan alto y nosotros sintiéndonos tan bajos e insignificantes o “pecadores” no podemos recibirlo siempre, sino que cuesta porque no somos dignos.

  • Creer que nuestro ángel a veces no está con nosotros, sino que se ha ido.

  • Creer que es muy difícil escucharlo e incluso que es imposible verlo.

  • ¿El ángel se cansa de que lo llamemos o a veces se agota de ayudarnos?

Muchas personas creen o sienten (y nos comentan) que seguro el ángel ya debe estar harto de ellos, o que incluso sienten que lo molestan cuando lo llaman.

Nada más alejado de la realidad.

Nuestro ángel es una conciencia divina que existe por sobre la décima dimensión de la Luz. Es un ser inteligente, con su forma de ser especial o particular que lo diferencia de otros ángeles y existe en la vibración del Amor Cósmico y Universal.

Como su esencia es extra lumínica (fuego divino puro) él esta compenetrado con la fuente, es parte del todo y del UNO.

En este estado de conciencia “todo es lo que es”.

No existe el juzgamiento, el hartazgo, el miedo ni nada que se le parezca.

Nuestro Ángel aceptó, a través de una alianza sagrada, mantener y acrecentar nuestra llama divina mientras estuviéramos en la Tierra, y en consecuencia, el transporte que la contiene (nuestros cuerpos).

Su Conciencia Superior sabe que estamos en una profunda ensoñación, entre la conciencia (Luz) y la inconsciencia (yo inferior) y sabe como acompañarnos en éste viaje arriesgado y complejo. Él sabe que el punto máximo de logro espiritual en la Tierra es estar encarnado en el  cuerpo y viviendo en equilibrio entre los dos mundos generales o realidades: la luz y la materia; el espíritu unificado y divino y la dualidad; la mente y el corazón de luz; entre humanos y seres de luz.

Nuestro Ángel sabe que mientras más lo llamamos y solicitamos su presencia junto con la de los Maestros Ascendidos; estamos alcanzando otro nivel de Luz en nuestras conciencias. Así es que todo lo contrario, el Ángel no se harta, sino que se da cuenta que estamos creciendo espiritualmente, que nuestra mente de luz se ha expandido.

Feliz estará de ver nuestros avances y nuestra conexión con él más clara y elevada.

  • “El Ángel está tan alto y yo tan bajo ¿Cómo voy a comunicarme con él?”

Ni el Ángel está tan alto ni nosotros tan bajo.

Tenemos niveles de Maestría en la Luz que hemos desarrollado pero que hemos olvidado al entrar en la Materia.

Todos somos UNO y somos iguales en esencia. Lo que sucede es que nuestra Materia y la “realidad” que viene con ella son tan contundentes, que nos perdemos en nuestra confusa humanidad de egos y espejismos y nos olvidamos de nuestra Luz.

El Ángel esperará a que comencemos a salir del capullo de la Materia y la personalidad para conectarnos con la Fuente ; con Dios.

Esperará a que surjan de nuestro espíritu los destellos de Luz, preguntas, anhelos que el alma envía hacia el infinito de donde procede para manifestarse y poder ser visto, sentido o escuchado.

“¿Dónde esta Dios?

¿Cómo es? ¿Cómo es vivir con él, en su luz? ¿Existen los Ángeles? ¿Hay vida después de la muerte?”

Todas son preguntas y anhelos del alma que activan en nuestra mente el impulso por llamar a casa, al verdadero hogar, a Dios; que activan la búsqueda de la Divinidad Interior.    

  • ¿El Ángel se va?

Nuestro Ángel es un ser multidimensional que está íntimamente conectado con nosotros.

Él esta siempre a nuestro lado, lo que ocurre es que somos nosotros los que no nos damos cuenta.

Si tuviésemos activada la conciencia de cuerpos de Luz más elevados que poseemos y viviéramos a través de ellos, veríamos a nuestro Ángel fusionando con nosotros a través de una fuerte conexión de luz que nos hace UNO.

Cuando somos capaces de mantener nuestra conciencia en estas dimensiones elevadas, se revela la verdad del Cosmos ante nosotros, y comenzamos a recordar y comprender muchas cosas. Si estamos enojados, ansiosos, llenos de miedo, resentidos, estas emociones y pensamientos de baja vibración nos apegan más a la materia y  a los viejos sistemas de autodefensa y supervivencia humanos. Nuestro Ángel estará igual a nuestro lado asistiéndonos en lo que pueda y le este permitido, hasta que comencemos un proceso de purificación y elevación  hasta poder estar concientes de su presencia; y allí será mucho más sencillo para él y para nosotros el compartir conocimiento y recibir su guía.  


Sólo la INTENCIÓN de hablar y estar con nuestro Ángel eleva nuestra vibración y nos conecta con él.

Por más mal que puedas estar, si en tu corazón esta el deseo de ser ayudado y guiado, la ayuda llegará.

Sólo debes solicitar la ayuda, hablarle a tu Ángel en tus oraciones y la luz comenzará a manifestarte.

Información tomada del libro "El manual de Los Ángeles" que fue dictado a Sol para el taller (Abriendo mi canal de Comunicación s Los Ángeles)